Reviso traducciones, textos traducidos con inteligencia artificial y documentos escritos directamente en inglés, español o catalán. Te devuelvo un texto preciso, coherente y natural, junto con un informe de los cambios.
La revisión de una traducción es el cotejo del texto traducido con el original para comprobar que el sentido es exacto, la terminología es coherente y la redacción suena natural en el idioma de destino.
La corrección, en cambio, se centra en el texto final: ortografía, gramática, puntuación y estilo. Según lo que necesites, hago una de las dos o ambas, y siempre te explico qué he cambiado y por qué.
No todos los textos necesitan el mismo tipo de repaso. Estos son los niveles con los que trabajo:
Ortografía, gramática, puntuación, tipografía y erratas. Es el último paso antes de publicar o imprimir un texto ya bien redactado.
Además de los errores, mejoro la claridad, la fluidez, el registro y la coherencia del texto para que se lea con naturalidad.
Comparo la traducción con el original frase a frase para comprobar que no hay errores de sentido, omisiones ni problemas de terminología.
Corrijo textos traducidos con DeepL, Google Translate o ChatGPT. Puede ser una posedición ligera (para uso interno) o completa (para publicar), según su finalidad.
Estos son los casos más habituales en los que una segunda mirada profesional marca la diferencia:
Poseditado de textos traducidos con DeepL, Google Translate o ChatGPT para corregir errores de sentido, calcos y tono.
Una segunda revisión antes de publicar o imprimir, para asegurarte de que la traducción es fiel y correcta.
Documentos que tu equipo ha redactado en inglés o en catalán y quieres que suenen nativos.
Presentaciones, propuestas, artículos académicos o memorias en los que un error puede costar caro.
Revisión de las versiones en otros idiomas de tu web para detectar errores, textos sin traducir o incoherencias.
Revisión de libros, revistas y materiales editoriales antes de ir a imprenta.
Si es una traducción, necesito el original para cotejarlo. Cuéntame para qué es y quién lo va a leer.
Valoro el estado del texto y te envío un precio y un plazo cerrados.
Reviso sentido, terminología, gramática, estilo y formato, con control de cambios para que veas cada corrección.
Recibes el texto limpio, la versión con control de cambios y un informe breve con los problemas más relevantes.
Estos son algunos de los problemas que más encuentro al revisar traducciones, y que un corrector automático no ve:
«Actually» no es «actualmente», ni «eventually» es «eventualmente». Son errores que cambian el sentido del texto y pasan desapercibidos para quien no domina ambos idiomas.
Frases correctas gramaticalmente pero que «suenan a traducido»: abuso de la voz pasiva, gerundios encadenados o un orden de palabras que no es natural en español.
El mismo concepto traducido de tres formas distintas en un documento confunde al lector y resta credibilidad, sobre todo en textos técnicos o legales.
Omisiones, frases inventadas o cambios de sentido que la IA presenta con total seguridad. Por eso un texto automático nunca debería publicarse sin revisión humana.
Experiencia como traductora y revisora en la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea.
Detecto errores de sentido, falsos amigos y calcos que un corrector automático no ve.
No solo corrijo: te explico qué he cambiado para que tu equipo aprenda y mejore sus próximos textos.
Tus documentos se tratan con total confidencialidad y se eliminan al terminar si así lo prefieres.
Si tienes otra duda, escríbeme sin compromiso y te respondo en menos de 24 horas.
La revisión compara la traducción con el original para garantizar que el sentido y la terminología son correctos. La corrección se centra solo en el texto final: ortografía, gramática, puntuación y estilo. Puedo hacer una, otra o ambas.
Sí, es lo que se llama posedición. Corrijo los errores de sentido, los calcos y las incoherencias típicas de la traducción automática para que el texto suene profesional y natural.
Sí. Te entrego una versión limpia y otra con control de cambios, además de un breve informe con las correcciones más importantes.
Depende del número de palabras y del estado del texto: no es lo mismo pulir una buena traducción que rehacer una traducción automática. Envíamelo y te doy un presupuesto cerrado en menos de 24 horas.
Si al revisarla veo que es más eficiente traducir de nuevo, te lo digo con transparencia antes de empezar y te propongo la opción más económica.
Documentos, webs y materiales corporativos entre español, inglés y catalán, con un resultado que suena natural, no traducido.
En cabina, con equipo portátil o en remoto, para congresos y eventos en los que el ritmo no puede detenerse.
Reuniones, negociaciones, visitas y ruedas de prensa: el ponente habla, hace una pausa y traslado su mensaje con fidelidad.
Tu web, app o software adaptados a otro idioma y otra cultura: interfaz, mensajes de error, microcopy y SEO.
Cuéntame qué necesitas y te envío un presupuesto cerrado en menos de 24 horas, sin compromiso.